Inicio
Organizador Obrero Internacional
Lucha de clases Internacional
Publicaciones de los adherentes a la FLTI
Correo
de Lectores

SECCIÓN: "PASO A LA MUJER TRABAJADORA"
Contacto
English
Portugués
عربي
Français

Al cumplirse un año del asesinato de Reynaldo Vargas

Desde Democracia Obrera charlamos con Jhoselin Capihuara, esposa de Reynaldo Vargas obrero de la construcción asesinado por pistoleros desde la sede del Sindicato Petrolero de Santa Cruz dirigido por Claudio Vidal el 9 de abril del 2015.

El compañero Reynaldo fue asesinado a sangre fría cuando junto a sus compañeros se movilizaba desde la municipalidad de Caleta Olivia hacia la sede del Sindicato Petrolero de Santa Cruz reclamando trabajo digno. Reynaldo, joven obrero de 23 años oriundo de Bolivia, dejó un hijo de 6 años de edad (Juan Miguel) y marchaba por las calles de la ciudad para darle llevar el pan a su casa, tal como lo hicieron decenas de compañeros junto a él ese trágico 9 de abril. Decenas de disparos cayeron sobre los obreros de la UOCRA indefensos y no sólo asesinaron a Vargas, sino que también hirieron a otros compañeros, entre ellos a Bonifacio Barrera.

Ya ha pasado un año de este brutal asesinato a manos de los sicarios de la burocracia sindical. Años antes teníamos que soportar que los matones asesinos de la Unión Ferroviaria comandada por Pedraza, hirieran a una compañera y asesinaran al joven Mariano Ferreyra en la movilización de los tercerizados del Ferrocarril Roca. La historia se volvía a repetir trágicamente.

El nuevo “Pedraza” de Santa Cruz, Claudio Vidal, blandía sus armas por todas las redes sociales, pero no para enfrentar a las petroleras, sino que esas armas se usarían contra los obreros y, con sus sicarios asesinos, imponían una brutal división de nuestras filas.

Reproducimos a continuación entonces, las palabras de la compañera Jhoselin, quien hace un llamado a todos los trabajadores a unirse en el pedido de justicia por el asesinato brutal de su esposo y a pelear juntos porque los reclamos por los cuales los sicarios de Vidal no dudaron en callar a los balazos limpios, aún siguen pendientes y solo los conquistaremos volviendo a soldar las filas de los trabajadores sacándonos de encima a la podrida burocracia sindical.

DO: Buenas tardes Jhoselin, estamos viendo la enorme convocatoria que estás realizando para que el 9 de abril se levante bien alto la bandera de justicia por el compañero Reynaldo. Ha salido la convocatoria en los diarios y radios más importantes de la zona. ¿Qué perspectivas ves?
Jhoselin: yo lo único que espero es que se haga justicia y que ese día haya mucha gente. Lo único que pido es que me ayuden, porque ya ha pasado un año del asesinato y no hemos recibido ningún tipo de apoyo de nadie, pero de nadie. En su momento la UOCRA me ayudó, pero luego me dejó de ayudar, se olvidó. Y eso es lo que me da muchísima bronca, porque yo creo que nadie “busca” la muerte, porque él (Reynaldo) estaba reclamando trabajo y lo mataron. Entonces creo que ellos también se tienen que hacer responsables en el sentido de la familia que quedó, porque quedamos yo y mi nene de 6 años. Entonces me da muchísima bronca que nos hayan dejado de lado de esa manera, siento que incluso nos discriminaron. Es como si hubiesen dicho “ya está, se murió, ¿qué le vamos a hacer?”.
Esto lo estoy haciendo sola y yo sé que Reynaldo desde donde esté me va a ayudar. Yo lo único que estoy pidiendo es que me ayuden. Yo sé que soy Boliviana, no quiero discriminación, sé que “no soy de este país” como me dicen. Pero yo lo único que quiero es que me ayuden, porque esto le podría haber pasado a cualquiera. Porque ese día hubo muchísima gente. Pero esta vez me tocó a mí, entonces lo único que quiero es que se haga justicia.

DO: Es como dices Jhoselin, esto le podría haber pasado a cualquiera, acá no se diferenció a los obreros por el país en el que nacieron, asesinaron a un trabajador. Entonces este sábado tenemos que estar todos los trabajadores juntos.

J: Seguro. Hoy me tocó a mí, le podría haber tocado a cualquiera.

DO: en qué situación se encuentra hoy su familia.

J: en este momento estoy como caminando por una viga. Perdí a mi marido y nadie me ayudó. Y eso es lo que me da muchísima bronca. Entonces hoy estoy intentando trabajar y mi nene tiene 6 años y yo estoy sola.

DO: tenemos que extender el llamado que se está haciendo para que esta voz del pedido de justicia no se apague. Tenemos que poner todo lo que tenemos para que la lucha por justicia se haga escuchar.

J: Claro eso es lo que yo quiero. Porque pasó un año y nadie dijo más nada. No se hicieron marchas, no se hizo nada, lo dejaron ahí. Entonces yo no entiendo por qué pasa esto. De todas maneras yo ahora estoy muchísimo más fuerte. En ese momento me encerré mucho en el dolor y estuve más conteniendo a mi hijo y a mi familia. Pero ahora dije “bueno, voy a salir”, porque nadie me vino a preguntar si necesitaba algo yo o mi hijo, entonces lo que se está generando es que la gente crea que ya se terminó todo, total detrás de Reynaldo no había ninguna familia. Eso es lo que quieren hacerle creer a la gente, porque no saben que Reynaldo tenía un hijo. Por eso los trabajadores se tienen que enterar que Reynaldo tenía una familia atrás y que él por eso fue a reclamar trabajo, no fue a patotear a nadie del sindicato petrolero como quieren hacer creer. Él fue a reclamar trabajo al sindicato, salió a pelear como lo hacen los docentes, los porteros o cualquier trabajador. Entonces, ¿por qué lo tuvieron que matar? ¿por qué? Si estaba pidiendo trabajo, no estaba haciendo otra cosa. Y eso que le pasó le podría haber pasado a un montón, porque había cualquier cantidad de gente ese día. Pero le pasó a Reynaldo y también hirieron a otro compañero, Bonifacio Barrera. Y ese compañero está en la misma situación que yo, nadie le dio una mano, todo quedó en la nada. Yo me lo encontré el otro día y me dijo “yo estoy en la misma situación que vos”.
Entonces parece que esto le puede pasar a cualquiera de nosotros. Parece que salimos a la calle, reclamamos algo y nos matan y todo queda en la nada. Eso me da bronca.
Yo no quiero pensar que no se hace nada porque le pasó a un paisano y si le hubiese pasado a un argentino se hubiese levantado todo el mundo.

DO: No sólo porque haya sido un compañero de origen boliviano, sino que la dirección de todos los gremios impide que los trabajadores se unan para pedir justicia como corresponda. Así como mataron a Reynaldo por pedir trabajo lo mataron a Ferreyra y justamente hace 10 años lo mataron a Fuentealba por pedir aumento de salario. Y ahora se viene de hacer un paro de los docentes y están los docentes peleando solos por un lado y vos por otro lado sola.

J: exacto eso es lo que hay que evitar, que sigan dividiéndonos.

DO: estamos a tu entera disposición y de tu famíliaJhoselin para lo que necesites.

J: Eso es lo que necesitamos. Que no se olviden de Reynaldo, que apoyen. Porque no fue una muerte cualquiera. No fue que lo mataron en la calle en un accidente. No, esto fue intencional. A Reynaldo lo mataron por reclamar y ellos iban por todos y le podría haber pasado a cualquiera. Quiero que la gente entienda esto. Porque si hubiese sido por ellos, mataban a todos los que estaban ahí, porque hubo un montón de tiros, parecía que lo que estaban armando la guerra. Entonces fue de pura suerte que no mataron más porque habían muchos árboles y postes y lamentablemente fue mi esposo, pero hubo mucha gente y podría haber sido cualquiera.
Entonces por favor les pido a toda la gente que ese día esté conmigo, que no se olvide de este caso, porque le podría haber pasado a cualquiera, pero me paso a mí.

DO: seguro Jhoselin. Bueno este sábado vamos a estar junto con vos, tu hijo y tu familia.

J: gracias.