Inicio
Organizador Obrero Internacional
Lucha de clases Internacional
Publicaciones de los adherentes a la FLTI
Correo
de Lectores

SECCIÓN: "PASO A LA MUJER TRABAJADORA"
Contacto
English
Portugués
عربي
Français

ARGENTINA - COLUMNA DE OPINIÓN - 13 de marzo de 2016

EL NUEVO MAS Y SU LAVADA DE CARA AL KIRCHNERISMO…

…PRESENTAN COMO “PROGRESISTAS” AL FPV: UN  PARTIDO BURGUES DE “PAGADORES SERIALES” DE LA FRAUDULENTA DEUDA EXTERNA, DE ENTREGADORES DE LA NACIÓN AL IMPERIALISMO Y DE REPRESOROS, CARCELEROS Y ASESINOS DE OBREROS

El nuevo MAS en su artículo “Una orientación izquierdista que le hace el juego a Macri”, despliega toda su política de colaboración de clases y sumisión a la burguesía, en este caso a la fracción kirchnerista.
El nuevo MAS dice que “el kirchnerismo, como el conjunto de gobiernos populistas latinoamericanos, llegaron para reabsorber y cooptar las organizaciones y sectores populares que se rebelaron contra el neoliberalismo agonizante. Los siderales precios de las materias primas dieron a estos gobiernos los recursos económicos para otorgar subsidios, planes sociales, misiones y todo tipo de políticas sociales que lograran contener los fervores populares, a la vez que reintrodujeron a todos estos sectores en la sacrosanta institucionalidad burguesa. Con su accionar, le abrieron el paso a la derecha. Pero esto no quiere decir que sean iguales que esa misma derecha”.

Cuantos engaños en tan poco renglones. El “viento de cola” para las transnacionales imperialistas y sus socios menores de la burguesía argentina, lo trajo la terrible flexibilización laboral que impusieron los K, que ni la “Ley Banelco” de Cavallo y De la Rúa soñó con conquistar. El salario promedio de los K era inferior a los 500 dólares mensuales, muy por debajo incluso a los mil dólares de salario promedio en la “época de la convertibilidad”. Con los K la clase obrera tuvo su salario más bajo de su historia. El 70% de los trabajadores están en condiciones de precariedad, trabajando en negro, contratado, sub ocupado con planes sociales en las cooperativas esclavistas o directamente desocupados. Y para hacerlo, los kirchnerista lo hicieron con una feroz persecución y represión a los sectores más combativos de la clase obrera argentina que cuenta hoy con muertes, condenas a cadena perpetua y 7000 luchadores procesados.

¡No hubo ninguna concesión de los kirchneristas! Todo fue conquistado por las masas con su combate revolucionario en las calles que le costó la vida de Kosteki, Santillán, Aníbal Verón, y más de 40 compañeros en las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre de 2001, demostrando que hasta para conseguir lo más mínimo hay que pelear por todo. La burguesía cedió cuestiones ultra secundarias y parciales por miedo a perderlo todo y para mantener el corazón de la producción, la propiedad de los capitalistas y de la economía bajo su dominio.
Con esta vil mentira, la dirección del MAS quiere que la clase obrera argentina y mundial nos olvidemos de nuestros mártires. El Kirchnerismo como todos los bolivarianos del continente, a los que apoyaron y sostuvieron todas las corrientes del FSM, vinieron a expropiar la revolución obrera y socialista para garantizarle las propiedades y negocios a las transnacionales y las burguesías nativas de las que ellos son parte. El MAS les lava la cara, haciendo pasar a los más grandes enemigos de los explotados como sus “aliados”.

El MAS llama a hacer un frente de unidad con el kirchnerismo contra Macri, y habla de una supuesta “resistencia del kirchnerismo”, al cual habría que “proponerle un plan de lucha para disputarle la base”.
Miente y miente que algo quedará. “En lo últimos 10 años nunca vimos en la Rosada un gobierno tan reaccionario como el de Macri”, dicen sin ponerse colorado los dirigentes del MAS. Por eso levantan su política “campista”, sacada del viejo arsenal del estalinismo de apoyar a un campo “progresivo” -que para ellos es el kirchnerismo- contra otro “reaccionario” que sería el macrismo.
Los dirigentes del MAS pregonan el verso de la existencia de una supuesta burguesía “progresista” cuya “democracia” para ellos sería opuesta a las versiones más “conservadoras” o “reaccionarias”. Quieren presentar las particularidades de los distintos gobiernos y formas de dominio burgués, como si fueran “modelos” irreconciliables. De esta manera el MAS esconde que incluso tanto la “democracia” como el “fascismo” son dos excrecencias del mismo sistema capitalista imperialista, utilizados uno u otro en función de sus necesidades según la relación de fuerzas establecidas entre las clases.

Por otro lado, el MAS no habla de proponer un “plan de lucha” a las organizaciones obreras, como los sindicatos en el cual pululan muchos burócratas afines a los K. El MAS está proponiendo un frente político de partidos, entre los que se reivindican de la clase obrera con los partidos -como el FPV- de la burguesía. ¡Que los  aduladores del kirchnerismo que los pintan de “progresistas” no inventen más! Los kirchneristas ni “luchan”, ni están en “la resistencia”. Los diputados kirchneristas votaron el presupuesto presentado por el macrismo en la legislatura bonaerense. Los secretarios sindicales K como Caló de la UOM y Yasky de la CTA no han ni siquiera amagado con llamar a un paro para liberar a Milagro Sala y mucho menos para enfrentar el robo al salario provocado por la última devaluación del peso. Ni hablar de llamar a una lucha para frenar los despidos. Son los que con Kicillof y Cristina impusieron el tope salarial del 27% para garantizarle mano de obra barata a las transnacionales. Lejos de existir una lucha del kirchnerismo que dirige las centrales sindicales más poderosas y tiene mucho peso en el parlamento de los capitalistas,  lo que hay es un verdadero cogobierno de los kirchneristas que sostienen al gobierno de Macri, si no,  éste no podría hacer pasar el ataque en curso.

En pos de un frente con la burguesía el MAS oculta que ¡acá la única resistencia la pone la clase obrera!, que desde decenas de establecimientos estatales, desde los paros y movilizaciones de los petroleros y piquetes y cortes de ruta de los obreros de la UOCRA de la Patagonia rebelde, son la vanguardia en la lucha en defensa de los puestos de trabajo. ¡Si gobiernan diez provincias donde están pasando el mismo ataque que los CEOs del gobierno actual!

El MAS no lucha por unir las filas de la clase obrera en pos de un frente con la burguesía. Por eso cuando piden por la libertad de Milagro Salas se niegan a pedir la absolución de los petroleros de las Heras y los trabajadores de Tierra del Fuego, pues esto alejaría a sus aliados kirchneristas.
Tan cínica es la política del MAS que silencian que el gobierno de los Kirchner y los bolivarianos apoyaban a Al Assad en Siria, quien está cometiendo un genocidio contra las masas. A no dudarlo,  que esto es lo que prepararán los capitalistas en la Argentina, sean del partido que sean, si la clase obrera argentina retoma el camino de la revolución.

El nuevo MAS ha roto desde hace mucho con toda amarra con el marxismo. En un intento de polemizar con el PO afirman que “la negativa del PO a realizar acciones comunes con los kirchneristas nos hace recordar al “frente único rojo” que reclamaba el PC alemán en la década de los 30 contra el fascismo: un frente de acción, pero sólo de la izquierda en exclusión de la socialdemocracia, que, guste o no, dirigía la porción mayoritaria de la clase obrera sindicalizada. Claro que el PC obtenía millones de votos, dirigía decenas de miles de obreros y conducía muchos sindicatos; en comparación, la “movilización independiente” del PO para derrotar a Macri, es poco más que una burla". El MAS dice que el kirchnerismo sería como la socialdemocracia alemana de los años ´30, es decir, un partido obrero reformista. El kirchnerismo es una corriente burguesa y el FPV un partido burgués tan explotador y asesino de obreros como la UCR, el PRO y un largo etcétera.

Acá el debate ya perdió toda sensatez, pues el MAS hasta intenta cambiarle el carácter de clase –¡burgués!- al kirchnerismo en pos de hacer pasar su propio veneno reformista. Por lo menos el estalinismo en última instancia a la hora de ponerle nombre a las cosas era más serio que esta dirección del MAS, porque cuando llamaba a hacer un frente con un partido burgués no lo hacía pasar como un frente único obrero. No, llamaba a un “Frente Popular”, es decir una política de colaboración de clases de alianza entre los trabajadores y la burguesía.
El MAS engaña a los trabajadores haciendo pasar el frente único obrero que Trotsky le proponía a la socialdemocracia y el PC (dos partidos obreros reformistas) en la Alemania de los ´30 alrededor de la lucha por poner en pie la milicia obrera para aplastar al fascismo, con la propuesta de  hace un frente democrático con la burguesía como el MAS le propone al FPV, liquidando toda posibilidad de surgimiento de un verdadero frente único obrero.

Pero lo cómico es que nadie ve al macrismo atacando los locales del FPV, asesinando y encarcelando en masa a sus militantes. Cosa que sí hacia el fascismo en Alemania en los años ´30 con las corrientes obreras, sin importarles si eran reformistas o no. Esto del MAS es un chiste de mal gusto, inventan falsas teorías y revisan al marxismo, para justificar su propia postración y capitulación a la burguesía argentina.

Contra lo que dice el nuevo MAS, los revolucionarios afirmamos que no hay pelea que derrote a un gobierno burgués que no sea encabezada por la clase obrera con sus métodos de lucha y la revolución socialista. ¡A De la Rúa no lo derrocaron los partidos burgueses, sino las masas obreras y populares combatiendo en las calles haciéndolo huir de la Rosada con un helicoptero! Esto es lo que se merecen Macri, Cristina y todos los políticos burgueses agentes de las transnacionales, explotadores de obreros y entregadores de la nación a los piratas imperialistas. El MAS hace rato que abandonó este combate. Pero las leyes de la historia son más fuertes que cualquier aparato. Las masas, a pesar y en contra de los dirigentes que embellecen a la burguesía argentina, más temprano que tarde conquistaran su independencia de clase, como en el “Cordobazo”, el “Clasismo de los ´70” y la revolución del 2001 y llevaran al triunfo su lucha por la libertad, el trabajo, la ruptura con el imperialismo tomando el poder en sus manos sobre la ruina del estado de la burguesía.

 

David Soria y Juan Rep