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El Organizador Obrero Internacional

27 de octubre de 2026

En el medio de la bancarrota y pestilencia del sistema capitalista imperialista…

La izquierda reformista: cretinos parlamentarios y sindicalistas incurables


Hay corrientes reformistas que tienen delante suyo un proceso revolucionario que comienza y lo llaman… “levantamiento”… O “rebelión juvenil”, como dice el PTS sobre los enormes combates revolucionarios que sacuden Francia y el resto de Europa.
Esta gente no hubiera reconocido al Mayo Francés en 1968, que comenzó con una “rebelión estudiantil” y terminó sacando al proletariado a las calles, colaborando con que este rompa el control que le imponía el Partido Comunista stalinista. Las masas explotadas en el 68, con este combate obrero-estudiantil independiente de todo tutelaje stalinista, peleando con las barricadas y el método de la guerra civil, terminaron con la IV República de De Gaulle.

Este proceso es el que hoy se está iniciando en Francia, donde la vanguardia, por más que le pese al PTS y demás cretinos parlamentaristas, es la juventud obrera… la de las cités… los “vándalos islámicos”, como los llama la reacción capitalista.

El estallido del movimiento estudiantil puso a la juventud obrera en la cresta de la ola. Ya había sucedido en Italia, donde la juventud obrera desocupada o precarizada sin ninguna conquista, ve que no puede progresar en este sistema.
Es la nueva generación del proletariado la que ocupa todas las plazas del Estado Español porque sabe que por los salarios de miseria y el ataque brutal de los capitalistas, ya no tiene vivienda ni posibilidad de trabajo digno.

El movimiento estudiantil ha sido y es la chispa que alentó a la irrupción de todos los sectores de masas que combaten en las calles en lucha política.

En el Estado Español la lucha por la vivienda barata y contra los desahucios sube un escalón con el llamado a la Huelga General. Es que aunque el pequeñoburgués encerrado en los Parlamentos burgueses no lo quiera ver, el combate que está en curso por la vivienda es la expresión y el carácter que adquiere la lucha por aumento de salario que le cerraron los traidores de las burocracias sindicales al proletariado del Estado Español, que ya ni siquiera puede tener un lugar donde vivir.
La demanda de vivienda es como la de pan o tierra en la Revolución Rusa. Son las demandas mínimas que devienen en transitorias tomadas por las grandes masas explotadas y que solo se pueden conseguir atacando la propiedad privada de los capitalistas.

Estamos ante corrientes reformistas que solo distinguen al proletariado en lucha económica y a sus capas altas cuando estas lo dirigen, y no cuando la clase obrera entra a la lucha política de masas, donde se combate en las barricadas, en las tomas de fábricas y colegios, y se interrumpe el tránsito de las mercancías en las calles y los mares.

El reformismo solo reconoce que el único método de lucha de la clase obrera son las huelgas sindicales a través de sus sindicatos, cuando estos no agrupan a más del 10 o del 15% del movimiento obrero. Increíble.
En momentos como estos, cuando millones entran al combate y como plantea Trotsky, “pelean hasta los pobres diablos” de los que nadie se percata su existencia en épocas de paz, surgen distintas organizaciones aptas para la lucha que están en curso.

Pretender que la clase obrera utilice solo el método de lucha de la huelga y los sindicatos, no solo es ser un miope político, sino un sindicalista criminal.
La burguesía utiliza todo tipo de regímenes, gobiernos y métodos de lucha para aplastar, derrotar, engañar, explotar y someter al proletariado. Lo hace bajo repúblicas parlamentarias, con golpes bonapartistas y de las FFAA, con gobiernos de colaboración de clases, con partidos obreros socialdemócratas, con el fascismo…
El proletariado también tiene que pelear con distintos métodos de lucha como las tomas de fábrica, el piquete de huelga, la milicia obrera, los consejos obreros, los comités de autoorganización y democracia directa, los organismos de coordinación de las luchas, las barricadas, las huelgas generales políticas de masas, y el método supremo de lucha en una situación revolucionaria que es la insurrección… Organizarla y prepararla es un verdadero arte de un partido revolucionario que se precie de tal para llevar a la victoria toda revolución que se inicia.

Corrientes como el PTS, que pregonan el “socialismo para el futuro” y luchas sindicales en lo inmediato, están lejos de esto, como si la clase obrera pudiera mejorar su nivel de vida en los marcos del sistema capitalista en bancarrota.

Pero las masas en su espontaneidad han demostrado ser mil veces más perspicaces, revolucionarias y audaces que las direcciones que se autoproclaman “de izquierda”. Ellas jamás llamaron a estos combates. Todo lo contrario.
Que sean hoy los sectores más explotados de la clase obrera, como la juventud obrera, los que se ubican a la avanzada del combate, es un indicio del proceso profundo que existe en las grandes masas. Es una nueva generación que se pone de pie a la que el capitalismo ya no le da ninguna oportunidad de nada y su única alternativa es luchar por la revolución o morir.

Una etapa de contrarreformismo se ha abierto. Es que el reformismo ya ni siquiera puede hacer pasar como reformas las limosnas que de vez en cuando tira el sistema a los explotados para engañarlos.
Aquí está claro que para conseguir vivienda, salario digno, futuro, hay que derrotar y aplastar a los gobiernos de los capitalistas, comenzando por su policía asesina a la que hay que desarmar para armar al pueblo pobre sublevado.
De ello se trata la puesta en pie de los soviets o de los comités de autoorganización con democracia directa de las masas en lucha.

La consecuencia directa que tiene programáticamente esta política del reformismo es negarse ya de forma alevosa, y todo lector de la prensa La Izquierda Diario del mundo entero podrá corroborarlo, a plantear la necesidad del proletariado de armarse, de derrotar a la policía y poner en pie milicias obreras.
Ese programa les quema la lengua. Lo aborrecen… Y le echan la culpa a las masas de que eso nunca estuvo planteado, cuando el mundo se ha llenado aquí y allá de múltiples derrotas contrarrevolucionarias y fascistas. Miserables.

 

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