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El Organizador Obrero Internacional

Rusia - 17 de octubre de 2026

Putin redobla la represión y el régimen de terror en Rusia para seguir masacrando en Ucrania…

Al grito de “¡Abajo el zar!” y “¡No a la guerra!”,
el movimiento anti-guerra comienza a ponerse de pie en Rusia


El 4 de octubre jóvenes y explotados salieron a las calles de Moscú y lograron expresar su ira contra el tirano y asesino Putin, aprovechando que el PC de la Federación Rusia, aliado al gobierno de Putin y que posa de “oposición” oficial, había  convocado a una movilización en el aniversario de la defensa a la “Casa Blanca” rusa, como se conoce al Parlamento ruso (ante el bombardeo y desalojo ordenado por Yeltsin en 1993).

La manifestación del Partido Comunista de la Federación Rusa, cuyo líder, Zyuganov, tiene acceso a los despachos de Putin, contaba con la autorización del gobierno. Un grupo de jóvenes y explotados, logró aprovechar la situación para manifestar su bronca y justo odio ante un régimen que no solo acaba de cometer un fraude escandaloso en las elecciones legislativas, sino que hace años ha arrastrado a su pueblo a la guerra. Estos jóvenes se desprendieron de la manifestación al grito de "¡Abajo el zar!", "¡No a la guerra!" y "¡Paz, paz!", tras lo cual los policías de Putin se abalanzaron sobre el grupo y detuvieron a más de 60 personas.

Las elecciones que tuvieron lugar a fines de septiembre estuvieron signadas por partidos y cientos de candidatos que fueron proscritos e incluso encarcelados, votos fraguados, boletas robadas y alteradas y cientos de irregularidades. El resultado que inventaron para estas elecciones parlamentarias fue un escándalo: dijeron que el partido de Putin se quedó con el 57% de los votos y con 347 de los 450 parlamentarios que se elegían. El mismo PCFR obtuvo 38 escaños, bajando 19 desde las últimas elecciones. Por supuesto que los otros partidos que obtuvieron los restantes lugares son fotocopias desgastadas de Putin.

Un régimen brutal para imponer una guerra que ningún explotado quiere pelear: el movimiento antiguerra avanza en Moscú, como lo hace en los países de Europa Occidental y en EEUU

En Rusia se ha endurecido el régimen represivo contra las masas y no hay resquicio para expresarse, menos aún para realizar marchas y acciones de protesta sin ser antes salvajemente reprimidos y encarcelados. El régimen de Putin que sostiene con su bota la ocupación de Ucrania a fuerza de reclutamientos forzosos entre el pueblo que se opone a esta guerra y mercenarios pagos, solo puede hacerlo si aplica bota de hierro también al interior de la propia Rusia y de las nacionalidades que oprime, aplastando a los trabajadores y cualquier atisbo de oposición.

La manifestación del 4 de octubre fue tan solo el puntapié inicial. Pese a las detenciones, al otro día una nueva manifestación tuvo lugar en Moscú. En decenas de ciudades los explotados están queriendo manifestar contra el fraude electoral y el régimen está prohibiendo las protestas con ridículos argumentos en al menos 15 ciudades.

Es que en Rusia, criticar a Putin es un delito que mantiene a centenares detenidos, perseguidos y condenados. Y ese es el caso, por ejemplo, de Arseny Turbín, el preso político más joven de Rusia, hoy con 17 años y detenido desde los 14 por criticar a Putin en clase y en su canal de YouTube. Cientos de explotados son condenados a prisión por tan solo lanzar una crítica vía Twitter; escribir la palabra Ucrania en servicio de mensajería puede acabar en dos años de prisión como el caso de Andrei Amkhanitsky, recientemente condenado. Se inventan causas contra activistas y se persigue a las familias, con detenciones arbitrarias, amenazas e incluso detenciones como en el caso de Mozorv cuyos padres fueron mantenidos en comisaría luego de que se apresara al activista y se lo acusara de narcotráfico. El animador Oleg Kuvaev fue condenado por rebeldía a 4 años de prisión por un episodio de una serie donde la protagonista de la ficción invitaba a soldados rusos a rendirse. Estos son tan solo algunos ejemplos de casos ocurridos en los últimos días.

Ya en abril de este año, el Tribunal Municipal de San Petersburgo había condenado a más de 10 años de prisión a seis jóvenes activistas contra la guerra:  Anna Arkhipova; Yan Ksenzhepolsky; Vasiliy Neustroev; Pavel Sinelnikov, Evgeniy Zateev y Valentin Khoroshenin. Incluso les impusieron prohibiciones posteriores a la excarcelación para participar en actos públicos y publicar en Internet.

La represión y persecución es salvaje. Solo así, con un verdadero régimen bonapartista extremo, Putin puede mantener una guerra que nadie quiere librar.  Miles han huido desde 2022, negándose a ir a la guerra en Ucrania, decenas fueron detenidos y llevados por la fuerza al frente. Otros fueron detenidos acusados de sabotaje, traición, etc. Organizaciones de derechos humanos fueron declaradas “terroristas”. El acceso a internet es cada vez más limitado.

Y todavía hay corrientes que se dicen de izquierda y presentan a este asesino y criminal de guerra como “antiimperialista” y “aliado de los pueblos”. El stalinismo y todos sus secuaces que dijeron que Putin estaba “desnazificando” Ucrania tienen mucho que explicar con sus manos manchadas de sangre. Se cansaron de acompañar a este chacal en cuanta masacre produjo contra los explotados como en Siria o ayer en Chechenia. Corrientes como el Partido Obrero de Argentina dicen que Putin  se enfrenta a la OTAN en Ucrania mientras este  masacra a los explotados y ocupa y parte la nación que el lacayo del imperialismo Zelensky entrega para que las hienas se repartan el botín. Estos laderos de Putin todavía afirman que no hay ninguna tarea de liberación nacional.

Mientras en Ucrania está siendo partida, ocupada por Putin y disputada a dentelladas por las hienas imperialistas, la juventud francesa entró al combate de barricadas por la educación y tomando como bandera de lucha la causa palestina; la juventud alemana pelea en las calles contra la conscripción; 250 mil explotados londinenses marchan contra la masacre y el genocidio palestino y las manifestaciones contra Putin muestran a la Europa convulsionada. Una situación pre revolucionaria sacude a Europa, y los explotados que salen en Moscú, mal que le pese a la izquierda reformista, se suman a este mismo combate del continente que va de Portugal, a las estepas rusas. Le va la vida a la clase obrera de los países centrales en tomar rápidamente en sus manos el combate de los obreros ucranianos contra la ocupación de Putin y el saqueo del propio imperialismo europeo y yanqui. De Portugal, a las estepas rusas: una misma clase, un mismo enemigo, un mismo combate contra los explotadores del pueblo.

Zelensky y sus generales que no han disparado un solo tiro entregan la lucha de liberación nacional para poner a Ucrania de remate

Ucrania se encuentra hoy con el 20% de su territorio ocupado por el chacal Putin, mientras Zelensky le ha puesto el cartel de remate a la nación y sus recursos naturales, ofreciendo al mejor postor tierras raras, gas, las tierras riquísimas del país. Putin hace el trabajo que mejor sabe: masacrar a los explotados y hundir la nación, mientras las hienas imperialistas se reparten el botín a los zarpazos, ahogando la nación con las deudas en medio de una carrera armamentista que ha convertido a Ucrania en una gran maquila y campo de prueba de la industria bélica. Los grandes fondos de inversión como BlackRock ya disfrutan de este enorme negocio y se preparan para el gigante que se viene: la reconstrucción de la nación destrozada.

Mientras tanto, la clase obrera sigue poniendo sus muertos y su sangre y músculos, que, si logran sobrevivir son superexplotados, tanto en la parte de Ucrania que se encuentra bajo la bota de Putin como en la Ucrania Occidental en la que Zelensky se perpetúa en el poder, suspendiendo elecciones y aplicando el peor ataque contra los explotados en la retaguardia. Zelensky y sus generales sin batallas, los cobardes que no han disparado un fuego de artificio para defender la nación, se llenan los bolsillos entregando la lucha de liberación nacional. Los explotados han dado la vida para defender Ucrania. Es hora de que los obreros y soldados que dan su vida por defender la nación pongan en pie sus comités para tomar en sus manos la dirección de la guerra, expropiado a los expropiadores del pueblo, para liberar la nación y derrotar a Putin, en momentos en que al interior mismo de Rusia comienza a ponerse de pie su aliado fundamental: los trabajadores y explotados rusos.

Para que Ucrania no sea una colonia partida, ocupada, ¡la única salida es una Ucrania soviética e independiente!

¡Abajo “el zar” Putin! ¡Fuera Putin de Crimea, el Donbass y toda Ucrania!

¡Libertad inmediata y desprocesamiento de todos los presos políticos de Rusia!

¡Basta de reclutamientos forzosos!

¡Fuera el entregador Zelensky de Ucrania! 

¡Hay que expropiar a la oligarquía ucraniana y a todos los expropiadores del pueblo, para que los explotados coman, vivan dignamente y para poner todos los recursos al servicio de derrotar al invasor!

¡Fuera los generales sin batalla! ¡Por comités de obreros y soldados rasos que tomen la conducción de la guerra nacional para unirse a obreros rusos y de la Europa de Maastricht para derrotar a la ocupación de Rusia y junto a las masas de Europa  sublevadas aplastar el armamentismo imperialista!

¡Por la restauración revolucionaria de la dictadura del proletariado!

¡Por los Estados Unidos Socialistas de Europa!

Eliza Funes