Después de ser parte del gobierno de los Fernández dejando a la mitad de la clase obrera precarizada y en negro y haber dividido las luchas de los ocupados de la de los desocupados.
Después de acordar la ley de Reforma Laboral con el gobierno de Milei, bajo las órdenes de la embajada yanqui, y haber llevado a los trabajadores a los pies del peronismo y del parlamento, para hacernos creer que en esa oficina de Wall Street se podía frenar la ley cuando ya estaba definida… La CGT acudió a la justicia laboral a presentar una cautelar contra la ley. Esta puso en suspenso 82 artículos hasta tanto se dirima su constitucionalidad. Milei apeló a la justicia federal y se inició una disputa de fueros judiciales.
Los carneros de la CGT mientras nos someten a la justicia patronal siguen entregando nuestras conquistas. Es que son los que impusieron las mejores condiciones para que Milei y el imperialismo se alzaran con esta ley antiobrera.
¡La justicia no frenó nada ! Los jueces y fiscales videlistas de este régimen infame persiguen y encarcelan a los luchadores. ¡No mientan más! Si la justicia por el momento cobija a la burocracia, es para que no pierdan su poder sobre los sindicatos. Estamos frente a una gran estafa para que estos traidores aplasten toda resistencia obrera y sigan garantizando de hecho la reforma laboral en cada fábrica y establecimiento.
¡Basta Ya! ¡FUERA LA BUROCRACIA SINDICAL! Hay que expulsarlos de nuestras organizaciones de lucha.
¡Paso a la autoorganización obrera! En nuestras manos está la resolución de todas nuestras demandas, organizando una lucha decisiva que tire abajo a Milei y a la reforma laboral, y eche al imperialismo.