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RUSIA – 04/04/2018

Luego de las fraudulentas elecciones presidenciales, el pueblo ruso gana las calles

El incendio en el shopping de Kemerovo (Siberia) desata el odio y la furia de los explotados que ganaron las calles desde Siberia, Moscú y decenas de ciudades

“¡Putin, renuncia!” “¡Putin eres una vergüenza!”

El 25 de marzo, un incendio en el centro comercial Zimniaya Vishnia de Kémerovo (una pequeña ciudad minera en la región de Siberia, Rusia) provocó 64 muertos, incluidos 41 niños, y unos 80 heridos, según las cifras oficiales. Es que el nivel del centro comercial en el que se produjo el foco del incendio correspondía al de los juegos y entretenimientos para niños. Los familiares gritaban en medio de llantos desgarradores "vimos arder a nuestros hijos".

El odio de las masas no se hizo esperar, puesto que todos saben que el incendio y la masacre se produjo por la desidia y la corrupción del estado. Las salidas de emergencia estuvieron bloqueadas, las alarmas antiincendios no sonaron porque estaban rotas. En el centro comercial no había inspecciones desde el año 2016 ¡El Estado es responsable de esta masacre, de todas las muertes y los heridos! Los familiares afirman que existe una lista de 85 personas desaparecidas, la mayoría de ellas niños y que el Estado oculta la información.

Las movilizaciones fueron espontáneas en Kemerovo. Algunos de las pancartas responsabilizaban al gobernador local y al propio presidente Putin. "Vova y Aman a prisión", diminutivos que hacían referencia al presidente Vladímir Putin y al gobernador de Kémerovo, Amán Tuleeyev. El alcalde local intentó dirigirse a la multitud pero los gritos exigiendo su renuncia lograban acallar su voz.

Luego hubo movilizaciones en distintas ciudades de Rusia como Moscú y San Petesburgo. En la plaza Pushkin de Moscú las miles de personas que se movilizaron lo hicieron al grito de “¡Putin, renuncia!” “¡Putin eres una vergüenza!”

Quedó así en evidencia la farsa electoral que intentaba mostrar que el 70% de la población apoyaba a Putin. Pese a las prohibiciones y persecuciones que son moneda corriente en la Rusia de Putin, a menos de una semana de transcurridas las elecciones las masas ganaron las calles y descargaron todo su odio exigiendo la renuncia de todos los responsables. Tratando de distraer la ira popular, Putin decretó tres días de luto en la región de Kémerovo, mientras que Alexei Navalny, el “gran opositor”, en medio de una movilización en Moscú "exigió" que el luto sea extendido a nivel nacional diciendo "Queremos el luto, las personas exigen el luto", acallando el verdadero clamor popular el cual exigía la renuncia de Putin. Así, este político que se presenta como "anti-corrupción", actuó como colaborador necesario en la política distractoria de Putin y su pandilla de ladrones de la nación.

El vicegobernador de Kemerovo, Serguéi Tsiviliev, jefe y copropietario de una gran empresa de carbón (la Compañía Komar, a su vez subsidiaria del SP Erel Holdings Ltd. con sede en Chipre) se arrodilló ante la multitud pidiendo perdón. Putin que viajó rápidamente hacia Kemerovo se ha lamentado y se preguntaba cómo pudo suceder esto. ¡Cínicos! ¿Qué podemos esperar de quienes se han encargado de ahogar en sangre, a cuenta del imperialismo, a centenares de miles de mujeres, niños y ancianos en la Siria rebelde? ¡Así tratan a los explotados y al pueblo pobre estos viejos jerarcas del PC!

El gobernador de Kemerovo, Aman Tuleeyev también proviene del viejo Partido Comunista y gobernó durante 21 años Kemerovo desde el Partido Rusia Unida de Putin, hoy una semana después de la masacre presentó su renuncia ante la bronca de las masas.

Los viejos burócratas del Partido Comunista devenidos en burgueses y oligarcas gracias al robo que acometieron quedándose con las empresas y las tierras durante la entrega del estado soviético al imperialismo, son poseedores de un cinismo sin límites.

Del Partido Comunista de Rusia salieron todos los partidos burgueses que existen hoy en ese país y en las ex repúblicas soviéticas que se independizaron en el ‘89. Y todos quedaron al mando de nuevas oligarquías salidas del corazón de la vieja nomenclatura del Partido Comunista de la ex URSS.
Nada distinto sucede con el Partido Comunista oficial, donde su candidato es llamado “el rey de la fresa”. Es un burgués oligarca que se robó en gran medida las empresas de la alimentación de la ex URSS.
El Partido Comunista ruso es un simple apéndice oligárquico-burgués del partido de Putin, Rusia Unida, dirigida por este ex agente de la KGB.
No hay “Partido Comunista” en Rusia, sea grande o pequeño, que no tenga una dirección burguesa. De “Comunista” sólo tiene el nombre justamente para legitimar a un régimen bonapartista. Son partidos que ni siquiera pregonan el socialismo como el objetivo de su lucha.
De eso se trata la estafa del régimen post ’89 de la ex nomenclatura del Partido Comunista, hoy oligarquía rusa, ligada por múltiples lazos y dependencia económica con las transnacionales y las potencias imperialistas en todo el mundo.

El Partido Comunista de la Federación Rusa es la segunda mayoría parlamentaria y es el mayor sostenedor de todas las políticas de terror, bonapartistas y de persecución a las masas que impone el régimen de Putin al interior de Rusia y las nacionalidades que oprime. El derecho a golpear a las mujeres, la prohibición del derecho a huelga, de organizar sindicatos independientes, de hacer partidos políticos distintos a los partidos de Putin y sus socios, el derecho a movilizarse más de dos llevando un cartel por las calles de Rusia, es el programa de esos sinvergüenzas del Partido Comunista, que con esa aureola cubre el robo de las riquezas y las propiedades del estado de la ex URSS.

El gobierno de Putin no ha podido mantenerse al margen de estas enormes acciones de masas que surgieron en Kemerovo y se extendieron a otras ciudades de Rusia. Así el viernes 30 fueron detenidas la jefa del departamento regional de Supervisión de Obras, Tanzilia Tomkova, y la directora general de la compañía propietaria del inmueble, Yulia Bogdánova, con lo que se elevó a siete el número de arrestados por su presunta responsabilidad en el incendio, incluida la directora general de la sociedad fiduciaria que administraba el centro comercial, Nadezhda Suddenok.

El régimen de los oligarcas ladrones intenta entregar un par de cabezas al pueblo, antes de que éste, que ya ha identificado al enemigo, haga rodar la de todos, incluida la de Putin.

¡El Estado es responsable! ¡Fuera Putin y todos los responsables de los asesinatos del shopping, producidos por la desidia y la corrupción!